sábado, 26 de diciembre de 2020

La inteligencia humana

Una “Torre de Babel” en la psicología. 


La leyenda narra que Dios castigó a los hombre por su orgullo de querer construir una torre tan alta que llegara hasta el cielo y los confundió haciendo que hablaran lenguas diferentes. 

¿Cómo es tu entorno?, ¿Cómo te adaptas?, ¿Cómo lo transformas? 

El concepto de inteligencia es uno de los más utilizados por psicólogos y por el público en general. No obstante, así como en la Torre de Babel, no hay un acuerdo respecto de una definición de inteligencia porque la inteligencia ha sido estudiada desde diferentes enfoque teóricos y perspectivas prácticas, a lo largo de más de cien años. 

En esta publicación, subrayamos algunas funciones de la inteligencia humana o "inteligencia biológica", como se prefiere cuando se quiere aludir a ella, en contraste con el de “inteligencia artificial”. 

Capacidad cognitiva, emocional y conductual 

La inteligencia es la capacidad cognitiva general asociada al conjunto de habilidades biológicas, intelectuales, emocionales, comportamentales y sociales (APA; Ardila, 2011).

Adaptación, selección y modificación del entorno natural y social 

La inteligencia facilita: la adaptación al entorno (APA; Passer y Smith, 2007), a situaciones novedosas e inesperadas (Ardila, 2011), planear (APA; Ardila, 2011), seleccionar y modificar el medio natural y social en el que se vive y se desarrolla (Matos Columbié, 2004; Ardila, 2011).

Representaciones de la realidad, conceptos abstractos e ideas 

La inteligencia facilita el pensar y razonar de modo abstracto y con eficacia (Passer y Smith, 2007), comprender conceptos e ideas complejas (APA; Ardila, 2011), manipular representaciones o procesar información simbólica (Castelló, 2002). 

Aprendizaje de la experiencia 

La inteligencia facilita el aprender con rapidez y de la experiencia (APA; Ardila, 2011), obtener información y conocimientos (APA; Passer y Smith, 2007), desarrollar conocimientos, capacidades, habilidades y hábitos (Matos Columbié, 2004).

Conciencia de nosotros mismos y del mundo 

La inteligencia facilita el tener conciencia de sí mismo, del existir en el mundo y del conocer las propias posibilidades (Matos Columbié, 2004) y los propios límites. 


En resumen, podemos decir que la inteligencia humana es la:
  1. Capacidad cognitiva,  emocional,  conductual y social que nos permite 
  2. Adaptarnos, seleccionar y modificar nuestro entorno natural y social,
  3. Procesar símbolos (representaciones de la realidad, conceptos abstractos e ideas)
  4. Aprender  de la experiencia y
  5. Tener conciencia de nosotros mismos y del mundo donde vivimos. 

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sábado, 19 de diciembre de 2020

¿Qué hace un psicólogo?

Cuatro actividades en beneficio de la sociedad. 


Cualquiera de nosotros sabe, en términos generales, qué es lo que hace un psicólogo y, tal vez, podemos enumerar diferentes lugares en los que trabajan: escuelas, clínicas, empresas, ONG´s, sistema de justicia, laboratorios, etc. ¿Pero cuáles son las principales actividades de los psicólogos? 

¿Cómo aprendes?, ¿Cómo aplicas lo que sabes?, ¿Cómo sirves a los demás? 

El ejercicio de la psicología, en el estado actual de los conocimientos y técnicas específicas, puede resumirse en cuatro actividades: 

Investigación del comportamiento humano


Investigación científica, disciplinaria o interdisciplinaria, orientada a la generación o verificación de modelos teóricos o prácticos, conocimientos, metodologías e instrumentos de intervención, relacionados con el comportamiento humano, para el desarrollo de la psicología. 

Formación y divulgación de prácticas científicas en psicología


Formación académica, capacitación y educación no formal en psicología de psicólogos, otros profesionales y de la población en general. 

Intervención profesional de la conducta humana individual o colectiva


Evaluación, diagnóstico, pronóstico e intervención de la conducta funcional o disfuncional de individuos, parejas, familias, grupos, organizaciones y comunidades, para facilitar el cambio y la efectividad de sus comportamientos. 

Estandarización del ejercicio de la psicología en la sociedad


Formulación de políticas, códigos de conducta profesional, estándares de calidad y mecanismos de cumplimiento relacionados con el ejercicio de la psicología en el contexto de cada sociedad. 

El psicólogo puede llevar a cabo estas cuatro actividades en campos muy diversos: salud, educación, trabajo, familia, justicia, emergencias, convivencia, etc., o donde el comportamiento humano resulte relevante. 

En conclusión, en el estado actual de desarrollo, la investigación, formación, intervención y estandarización en psicología, son las actividades que el psicólogo puede realizar para proporcionar los “bienes internos” de la psicología a la sociedad. 

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domingo, 13 de diciembre de 2020

¿Cuándo necesito un psicólogo?

Los bienes que la psicología brinda a la sociedad. 


Si me duele un diente, voy al odontólogo, si quiero construir mi casa, voy al arquitecto, si quiero hacer las cosas de acuerdo con la ley, voy al abogado… ¿Cuándo voy al psicólogo? 

¿Comprendes tu comportamiento?, ¿cómo afrontas los problemas?, ¿qué estás aprendiendo de tu vida? 

Los “bienes internos” de la psicología son los beneficios que sólo los psicólogos podemos aportarle a la sociedad, en razón de nuestra formación. 

Puesto que la psicología, como muchas otras profesiones, aplica técnicas fundamentadas en evidencias de la investigación y conocimientos científicos, los “bienes internos” que los psicólogos brindamos a la sociedad, deben estar a la altura del desarrollo técnico y científico de la psicología (describe, explica, predice y modifica el comportamiento de las personas). 

El beneficio de los “bienes internos” depende de que cada psicólogo los integremos en nuestra actividad y mantengamos una conducta ética frente a las personas, las organizaciones y la sociedad. 

En este sentido, los “bienes internos” de la psicología no son “ingredientes” que podamos vender por separado sino que conforman el sello único de nuestro servicio a la sociedad. Vemos cuáles son estos “bienes internos” de la psicología: 

Comprensión del comportamiento: 

Los psicólogos ayudamos a las personas a “desarrollar juicios y elecciones informados sobre el comportamiento humano” (APA, 2020), es decir, a comprender su propio comportamiento y el de los demás, con un enfoque integral que tiene en cuenta sus “destrezas intelectuales, puntos fuertes y debilidades cognitivas, aptitud y preferencia vocacional, características de la personalidad, y funcionamiento neuropsicológico” (APA, 2020). 

Afrontamiento de problemas: 

Los psicólogos ayudamos a las personas a enfrentar las dificultades en su existir, es decir, a hacer frente a peligros, problemas o situaciones en las que su bienestar o salud mental se ven comprometidos; los ayudamos con técnicas que “consideran los valores, características, objetivos y circunstancias de cada persona” (APA, 2020). 

Aprendizaje y desarrollo integral: 

Los psicólogos ayudamos a las personas en su desarrollo cognoscitivo, emocional y social, esto es, en el cultivo de su talento y sus competencias humanas (Colombia, 2006), de manera personalizada cuando es factible. 

Conducta para una mejor calidad de vida: 

Los psicólogos ayudamos a las personas a crear condiciones mentales y sociales, basadas en el comportamiento, que incidan en su propio bienestar y el desarrollo de la comunidad, las organizaciones y la sociedad, para avanzar hacia una “mejor calidad de vida” (Colombia, 2006) y de su existir. 

En resumen, los psicólogos estamos para ayudar a las personas a comprender su comportamiento, afrontar los problemas, propiciar su desarrollo y mejorar sus vidas, utilizando técnicas basadas en las mejores investigaciones científicas disponibles en psicología. 

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domingo, 6 de diciembre de 2020

Retos actuales para nuestra salud mental

Diez cambios poderosos que debemos tener en cuenta. 


A toda hora tenemos retos en nuestra vida: a los nativos digitales no les gusta hacer algunas cosas como hablar por teléfono, ver televisión, escribir cartas o postales, ir al supermercado, etc. A los mayores, talvez les cuesta configurar el funcionamiento de las aplicaciones en los teléfonos inteligentes. 

¿Cómo está tu salud mental?, ¿qué cosas están cambiando en tu vida?, ¿cuáles retos estás enfrentando? 

En todas las dimensiones de nuestra vida y a cualquier edad, nos vemos enfrentados a muchos retos. 

Los componentes de la salud mental, en el contexto de una definición que analizamos en una publicación anterior, nos orientan en la identificación de los principales retos para la psicología, en cuanto ciencia, y para los psicólogos, en cuanto profesionales que nos basamos en las evidencias científicas. 

Comencemos por delimitar lo que aquí entendemos por “Reto”: un cambio que es interesante para la psicología porque amenaza la salud mental y es difícil solucionarlo. 

En este triple sentido de reto, veamos algunos cambios que son retos para la salud mental y, por consiguiente, para la psicología contemporánea: 

Respecto del individuo: despliegue de nuestros recursos 


Manipulación genética: nacemos con un potencial biológico, marcado por nuestra información genética y por las circunstancias de nuestra epigenética. Este potencial biológico interviene con el potencial que vamos desarrollando y adquiriendo a lo largo de nuestra vida, gracias a la educación, el trabajo y las experiencias vividas. 

Neurología: las ciencias de la neurología están avanzando de manera vertiginosa y nos está llevando a una nueva comprensión de nuestro potencial individual, nuestro funcionamiento cerebral y nuestros recursos cognitivos, emocionales, conductuales y morales. 

Digitalización: fenómenos emergentes como la posverdad, que puede distorsionar nuestra comprensión del entorno, y la privacidad de nuestros datos, que puede afectar nuestra sentido de la identidad o intimidad, y la inteligencia artificial, que está potenciando la inteligencia humana, también son desafíos para la psicología. 

Respecto de la sociedad y el ambiente:  nuestra conducta e interacción


Desempleo: la informalidad laboral o la carencia de un empleo decente, afectan el acceso a los recursos económicos necesarios para tener una vida digna y la seguridad social de millones de personas, impactando directamente la salud mental de muchos. 

Cambio climático: los fenómenos asociados al calentamiento global, pueden sumarse a los diferentes factores psicosociales de estrés o de afección de la salud mental. 

Pobreza: la privación severa de ciertas necesidades básicas tales como alimentos, vestido, educación y atención de salud, significa una generalizada restricción para la salud mental de los individuos y las comunidades. 

Respecto de la vida: estado dinámico 


Morbilidad: nuestra exposición a agentes patógenos, factores de estrés y circunstancias psicosociales desafiantes, también puede afectar nuestra capacidad “para transitar por la vida cotidiana, para trabajar, para establecer relaciones significativas y para contribuir a la comunidad”. 

Envejecimiento: el aumento en la expectativa de edad y el control de la natalidad, están conduciendo al progresivo envejecimiento de la población, con lo cual las ciencias de la salud mental se ven enfrentadas al reto de mantener y fortalecer las competencias cognitivas, emocionales y sociales de una población cada vez más grande. 

Nacimiento y muerte: decisiones asociadas a los extremos de nuestro ciclo de vida, tales como el aborto o la eutanasia, nos plantean desafíos técnicos y morales. 

Estos son algunos retos asociados a las cinco fuerzas que están transformando nuestras vidas y que pueden tener un impacto significativo en nuestra salud mental. Los psicólogos tenemos que ejercer nuestra profesión, conscientes de su existencia y atentos a las respuestas de las personas o colectivos que atendemos. 

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domingo, 29 de noviembre de 2020

La salud mental es un estado dinámico frágil

Ajeno a las etiquetas de enfermedad, desorden o problema mental. 


“Sufre de depresión crónica”, “tiene trastorno bipolar”, “es un esquizofrénico”, “tiene trastorno obsesivo compulsivo”, “es un adicto”, son algunas etiquetas que hacen parte ya de la cultura popular. 

¿Cómo manejamos el estrés?, ¿cómo afrontamos el sufrimiento?, ¿cómo nos recuperamos mentalmente? 

Un diagnóstico de enfermedad mental impone una carga social y emocional sobre el paciente, bien sea que aluda a un “trastorno” o un mero “desorden”. De hecho, hay muchas voces en la psicología y en la psiquiatría que proponen eliminar el concepto de enfermedad mental. 

Tal vez, sea más provechoso para el desarrollo de la ciencia y beneficioso para el paciente, hablar de salud mental. 


El concepto de salud mental tiene, como telón de fondo, el concepto de salud en general, propuesto por un grupo de expertos que la definió como “la capacidad de adaptarse y manejar los desafíos físicos, emocionales y sociales que se presentan durante la vida” (2011). Incluso, la ya envejecida definición de salud de la OMS: “un estado de completo bienestar físico, mental y social” (1948). 



En el terreno específico de la salud mental, cada definición tiene un acento particular, pero son compatibles conceptualmente. Veamos: 

El Ministerio de Salud de Colombia afirma que la salud mental es “un estado dinámico que se expresa en la vida cotidiana a través del comportamiento y la interacción de manera tal que permite a los sujetos individuales y colectivos desplegar sus recursos emocionales, cognitivos y mentales para transitar por la vida cotidiana, para trabajar, para establecer relaciones significativas y para contribuir a la comunidad” (2003). 

Destaquemos algunos componentes de esta definición: 

Estado dinámico: 


Las personas tenemos sucesivos modos de ser o estar en las cambiantes situaciones y circunstancias, cada día o a lo largo de nuestra vida. 

Por definición, cualquier estado puede cambiar, según las condiciones del entorno, y la expresión “dinámico” subraya este carácter de la salud mental. 

Por eso, una etiqueta de enfermedad, trastorno o desorden mental debe ser usada con mucha prudencia. 

Expresado como comportamiento e interacción: 


El modo de ser o estar lo manifestamos a través de nuestros comportamientos, incluso los no observables, y la manera como interactuamos con los demás. Es decir, nuestro modo de existir también es el resultado de nuestras competencias o capacidades para afrontar la vida. 

En este sentido, la OMS sostiene que en la salud mental “ la persona realiza sus capacidades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida”. 

En el que se pueden desplegar los recursos: 


Individuos y colectivos utilizamos y manifestamos nuestros recursos cognitivos, emocionales y conductuales, en lo que hacemos en cada momento y la manera como nos relacionamos con los demás. 

Bircher & Kuruvilla (2014), a partir del modelo de Meikirch de salud (2011), se refieren a las interacciones entre los potenciales biológicos y personales del individuo y las demandas de su vida, en el contexto de los determinantes sociales y ambientales. 

En la vida cotidiana, el trabajo, las relaciones significativas y la contribución a la comunidad: 


Tales recursos son manifestados y puestos en acción en las diferentes áreas de nuestra interacción con los demás y con el medio que conforma nuestra situación: nuestra vida cotidiana, estudio, trabajo, relaciones importantes y servicio a los demás. 

En lugar de imponer etiquetas acerca de supuestos problemas mentales, trabajemos por una sociedad en la que todos tengamos o recuperemos la salud mental a lo largo de nuestra vida. 

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domingo, 22 de noviembre de 2020

Transformación digital y otras fuerzas poderosas

Doce problemas u oportunidades de actualidad. 


Zoom, Google Meet, Teams, Facebook Messenger, Skype y otras plataformas de comunicación, colaboración y aprendizaje, son soluciones que ya son parte de nuestra vida cotidiana, porque están relacionadas con la Transformación digital. 

¿Cuáles son los problemas más graves?, ¿qué soluciones se requieren?, ¿cómo puedes aprovechar las tendencias a tu favor? 

Nuestro proyecto de vida, individual o colectivo, puede ser favorecido u obstaculizado por alguna de las cinco poderosas fuerzas a las que ya hicimos alusión en publicaciones anteriores. 

Estas fuerzas generan cambios en el comportamiento de las personas, comunidades y naciones, que pueden ser vistos como oportunidades y problemas. Cuando un cambio tiene el doble carácter de oportunidad y problema, lo podemos formular como una solución. 

En esta publicación vamos a enunciar algunos problemas contemporáneos, en relación con la fuerza que podría ser más determinante y respecto de ellos, indicaremos algunas soluciones (oportunidades de resolver problemas). 

A continuación, debajo de cada fuerza enunciaremos los problemas y algunas situaciones asociadas que tienen el doble carácter de problema y oportunidad. 

Fuerza Somos una especie dinámica: 


Envejecimiento de la población: autocuidado, asistencia, educación continuada, servicios de salud y oportunidades laborales. 

Urbanización: hacinamiento, tráfico automotor, contaminación, delincuencia, anonimato, atención social, desarrollo del campo. 

Morbilidad: atención hospitalaria, promoción e investigación de salud. 

Fuerza Desigualdades sociales: 


Pobreza: derechos humanos, educación, atención social, solidaridad y organización comunitaria. 

Desempleo: trabajo digno, seguridad social, soluciones para la formación y actualización de competencias. 

Corrupción: control de los recursos públicos, desarrollo moral, efectividad de la justicia. 

Migraciones: atención de población flotante, deterioro social y urbanístico, xenofobia, conservación cultural. 

Estados desbordados: administración pública, justicia, seguridad, defensa, servicios públicos y sociales. 

Fuerza Tensiones geopolíticas: 


Posverdad: ética estadística, calidad de la información, responsabilidad de los medios masivos de comunicación y redes sociales, democracia, participación ciudadana. 

Armamentismo: riesgos, información de inteligencia, alianzas internacionales, guerras locales, conflicto global. 

Fuerza Planeta frágil: 


Cambio climático: combustibles fósiles, disposición de residuos, tecnologías limpias, calentamiento global, comportamiento del clima, fenómenos estacionales, plagas, preservación de recursos naturales, biodiversidad, economía circular, deforestación. 

Agotamiento de recursos: explotación racional, cultura ecológica, disponibilidad de alimentos, agua dulce. 

Una quinta fuerza es la Transformación digital, apoyada por los progresos de las ciencias matemáticas, lógica, computación y nuevos materiales. Si bien genera algunos problemas específicos, podemos verla como una fuerza que puede ayudar a desarrollar e integrar soluciones a los problemas, que hemos enunciado en esta publicación y muchas otros que se pueden localizar en estudios más detallados. 


De hecho, la transformación digital con sus tecnologías internet de las cosas, inteligencia artificial, computación en la nube, entre otras, está acelerando la experimentación y puesta en práctica de muchas soluciones a los principales problemas de nuestro tiempo, dado que es una fuerza que puede ser aprovechada por emprendedores, individuos, colectivos, empresas de todos los tamaños y Estados. 

En conclusión, nuestro proyecto de vida puede ser desafiado por alguna de las cinco poderosas fuerzas pero, sin duda, la fuerza de la Transformación digital influirá notablemente en la implementación de soluciones efectivas a nuestro problemas. 

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viernes, 13 de noviembre de 2020

Cinco grandes cambios [casi] universales

Las fuerzas que modelan nuestra existencia. 


Avances electrónicos, inventos y descubrimientos, desigualdades sociales, tensiones internacionales y la fragilidad de nuestro planeta, ocupan muchas portadas, noticieros y periódicos. En medio de todo, estamos los seres humanos con nuestros proyectos personales. 

¿Qué le da sentido a tu vida?, ¿tienes un proyecto de vida propio?, ¿cuáles fuerzas juegan a tu favor? 

Hay personas que “se han hecho a pulso”. Son jóvenes y adultos que pusieron todo su empeño en ser lo que podían ser y para ello tuvieron que superar las circunstancias adversas. 

Para esas personas, las circunstancias adversas podrían haber funcionado como potentes fuerzas que los mantuvieran en una situación de desventaja, pero eligieron utilizarlas a su favor. 

Así como las personas que “se han hecho a pulso”, podemos hacernos a nosotros mismos durante cada jornada, desde el momento en que despertamos hasta que volvemos a dormir; si un día “nos hacemos a pulso”, siguiendo nuestra conciencia y valores, ese día habremos tenido una “existencia propia”, como lo explicamos en otra publicación. 

“Hacernos a pulso” cada día puede estar influido por las fuerzas principales que podemos detectar en nuestro mundo; pueden jugar a nuestro favor o ir en contra nuestra pero, sea lo que sea, debemos conocer y reflexionar sobre tales fuerzas, para descubrir y aprovechar oportunidades a favor de nuestro propio proyecto de vida. 

Hay cinco fuerzas o cambios que están presentes en todas las sociedades y que se mantienen a largo plazo: 

Transformación digital: entre lo real a lo virtual 


Nuestra vida está siendo “digitalizada”, es decir, mediada por programas computacionales, recursos en internet y dispositivos que los ponen a nuestro servicio. 

Hoy en día, nos divertimos, nos comunicamos, compramos y vendemos, creamos, innovamos, estudiamos, trabajamos, hacemos ejercicio, meditamos y viajamos, valiéndonos de herramientas digitales. 

Hemos podido afrontar de mejor modo la pandemia gracias a la disponibilidad de información y el desarrollo de productos amigables y eficaces para aprender a vivir en la “nueva normalidad”. 

Especie dinámica: entre lo conocido a lo desconocido 


Siempre estamos en búsqueda. Los seres humanos estamos presentes o nos movemos por casi todos los lugares de nuestro planeta, cambiamos nuestro estilo de vida y nos adaptamos, a la larga, para sobrevivir en cualquier ambiente. 

Adoptamos diversas costumbres, perspectivas e identidades que van cambiando con el tiempo y que, con frecuencia, resultan chocando con las de otras personas, sobre todo, cuando pertenecemos a culturas distintas. 

Desigualdad social: entre la carencia al despilfarro 


Las condiciones de vida, la disponibilidad de recursos, el acceso a los servicios básicos y la cobertura de los derechos humanos, son muy diferentes para todos. 

Hay brechas sociales, educativas y económicas entre los países, poblaciones e individuos, que representan muchos riesgos para la mayoría de nosotros y plantean inmensos retos para las sociedades. 

Tensiones geopolíticas: entre la paz a la guerra 


La lucha por tener más poder, por lograr una posición ventajosa, por monopolizar el acceso a determinados recursos o por imponer la propia perspectiva, está presente en casi todas las culturas y definen, muchas veces, alianzas, acuerdos comerciales, metas de desarrollo y, en general, la manera como se relacionan los estados. 

Planeta frágil: entre el paraíso y el cataclismo 


La atmósfera, la geografía, los recursos naturales y el clima están en constante transformación como resultado de la naturaleza misma, la acción del hombre y circunstancias fortuitas. 

Una creciente conciencia de las amenazas que se ciernen sobre nuestro planeta caracteriza muchas de nuestras conversaciones, aunque no está no exenta de controversias. 

En resumen, la transformación digital y de los más variados aspectos de la vida humana, las desigualdades y tensiones en nuestra sociedad y la fragilidad de nuestro planeta, constituyen las principales fuerzas que están modelando nuestra existencia y dan sentido a nuestros proyectos. 

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Nota: Las fuerzas están basadas en https://www.ipsosglobaltrends.com/category/trends/

domingo, 8 de noviembre de 2020

El placer de una existencia auténtica

Fuerzas, tendencias y señales que influyen en nuestra vida. 



El equilibrista está en una pequeña plataforma a 10 metros de altura y se dispone a caminar por un delgado cable para llegar al otro lado… Todos guardan silencio bajo la carpa del circo. 

¿Cuál es tu reto cada día?, ¿qué te favorece?, ¿qué va en tu contra? 

Cada mañana, al levantarnos, tenemos una misión muy parecida a los equilibristas del circo: ir hasta el otro extremo de la cuerda floja que, en nuestro caso, es llegar al final del día con la satisfacción de haber vivido auténticamente. 

Cada día realizamos, o no, nuestro proyecto de vida que se debate entre dos polos: ser lo que somos y podemos ser (lo que podemos llamar: “tener una existencia propia”) o ser lo que nos dicte la opinión colectiva o ajena (lo que podemos llamar: “tener una existencia impropia”). 

Si al llegar el final del día, nuestra conciencia nos dice que actuamos con autonomía, fortalecimos nuestras competencias y cuidamos nuestras relaciones significativas, podremos saborear el gusto de la existencia serenidad y la felicidad, que son la consecuencia de una “existencia propia”. 


Por el contrario, si nuestra conciencia nos dice que nos dejamos llevar por las opiniones predominantes o de los demás, sacrificando la nuestra, tendremos que aceptar que tuvimos una “existencia impropia” o ajena, ese día. 

Pero, incluso, un día con una “existencia impropia” puede ser la oportunidad para recuperar nuestro proyecto de vida de vivir una vida auténtica, si tomamos conciencia de cuáles fuerzas o señales ajenas influyen en nuestras actitudes o valores, impulsándonos a ser lo que somos y podemos ser o anclándonos en lo impersonal. 

Por «fuerzas» nos referimos a los cambios que están presentes en todas las sociedades y que se mantienen a largo plazo; por el contrario, por «señales» entendemos los cambios en algunas poblaciones o sectores de la sociedad y que se presentan en el corto plazo. 


A lo largo del día, somos influidos por «tendencias», es decir, actitudes y valores que resultan de la interacción entre esas «fuerzas» macro (cambios a gran escala) y algunas «señales» particulares (cambios a pequeña escala) en nuestras circunstancias particulares a lo largo del día. 

Dependiendo de tales circunstancias particulares (el aquí y el ahora de cada uno), las tendencias pueden jugar a nuestro favor o en contra de nuestro proyecto de vida. 

En las próximas publicaciones veremos cuales son las principales fuerzas y algunas tendencias asociadas a ellas. 

Por ahora, tengamos presente que si queremos terminar cada día con la convicción de haber tenido una existencia propia, debemos haber actuado de acuerdo con nuestros valores y no en función de actitudes y valores ajenos.

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Nota: el autor ha adaptado algunos conceptos de https://www.ipsosglobaltrends.com/category/trends/

sábado, 31 de octubre de 2020

Cinco maneras de prevenir el estrés

Afrontar cualquier situación saludablemente. 


Muchas personas han dejado de ver las noticias porque se preocupan y estresan; sin embargo, las redes sociales, el email y las exigencias cotidianas, también son fuente de estrés. 



¿Qué te estresa?, ¿Qué haces cuando te estresas?, ¿Cómo evitas el estrés? 

El estrés se define como el conjunto de las reacciones fisiológicas que preparan al organismo para responder ante las demandas de su entorno (OMS, 1994). 

La manera como interpretamos los problemas influye mucho en nuestra capacidad para afrontarlos: por ejemplo, podemos interpretar la muerte de un ser querido como algo natural y que podemos aceptar, pero si creemos que se trata de una verdadera tragedia que nunca podremos superar, las consecuencias fisiológicas, emocionales y sociales, podrán lesionarnos severamente. 

¿Cómo podemos prevenir el distrés y sus consecuencias negativas? 

1. Cuidemos un estilo de vida saludable: alimentación balanceada y oportuna, consumo de frutas, verduras, suplementos alimenticios y antioxidantes, agua, tiempo de descanso, ejercicio y sueño. 

2. Afrontemos las pequeñas exigencias de la vida cotidiana: nuestras tareas y obligaciones, los imprevistos que se presenten, el pago de los servicios públicos y deudas, arreglo lo que esté dañado. 

3. Elijamos interpretaciones favorables: pensamientos que nos empoderen y motiven a salir adelante, frente a las desventajas o situaciones adversas. 

4. Desarrollemos nuestras competencias: conocimientos y habilidades que nos permitan hacer bien las cosas, para estar a la altura de las circunstancias. 

5. Cultivemos relaciones positivas: hay muchas personas que están dispuestas a ayudarnos porque nos aprecian o porque han elegido profesiones de ayuda a los demás; siempre habrá una mano amiga, si somos leales y agradecidos con las personas. 

En resumen, podemos prevenir o resolver las situaciones que podrían causarnos el estrés crónico que algunos prefieren llamar distrés porque resulta verdaderamente dañino. 

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sábado, 12 de septiembre de 2020

Desarrollemos nuestra intuición

La conciencia intuitiva nos ayuda a vivir mejor. 



(Al final, hay un video de esta publicación)

Los seres humanos podemos ir más allá de las sensaciones que nos brindan nuestros sentidos; podemos desarrollar la intuición para ser más conscientes de nuestro cuerpo y del mundo que nos rodea. 

¿Cómo es una persona intuitiva? 

Una persona intuitiva, en el lenguaje cotidiano, es aquélla que va más allá de los detalles obvios para la mayoría y es capaz de encontrar información escondida, no evidente, en diferentes situaciones. 

¿Qué es la conciencia intuitiva? 

La conciencia intuitiva es la capacidad que tenemos para darnos cuenta de cómo estamos y cómo está el mundo en el que vivimos, partiendo de la información sensorial pero yendo un paso más adelante. 

La conciencia intuitiva combina sensación, percepción, conocimiento y expectativa personal. Veamos estos cuatro ingredientes de lo que podríamos llamar “la receta de la intuición”: 

Primero. Una porción de sensación: consiste en captar estímulos físicos, provenientes del mundo que nos rodea y de nuestro cuerpo, valiéndonos de nuestros órganos de los sentidos. 

Segundo: Una porción igual de percepción: es el proceso de organizar nuestras sensaciones y darles un significado a los detalles aislados. 

Tercero: aplicamos una buena cantidad de conocimiento: es el conjunto de los diferentes temas, ideas o contenidos que tenemos en nuestra memoria, podemos recordar y usar en nuestra vida. 

Cuarta: adobamos con nuestra expectativa: es el interés particular o la esperanza de realizar o conseguir algo. 

Cuando mezclamos adecuadamente nuestras sensaciones, percepciones, conocimientos y expectativas en un momento dado, logramos ver algo nuevo, tal vez un todo completo o por completar. La intuición es como hacer un resumen repentino y muy breve, que nos muestra algo que otros no han descubierto. 

Podemos cultivar nuestra conciencia intuitiva yendo más allá de nuestra conciencia sensorial: pongamos nuestra atención en unir los puntos, en encontrar relaciones entre las diferentes sensaciones, en descubrir detalles pequeños pero significativos, en ver el bosque y no sólo los árboles, en resumir el todo en un momento dado, en “pensar por fuera de la caja”, en redescubrir nuestras sensaciones y percepciones con ayuda de nuestros conocimientos y expectativas. 

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sábado, 5 de septiembre de 2020

Cinco ejercicios para hacernos más fuertes y liberar nuestro poder interior

Vivir plenamente y cultivar la felicidad. 



(Al final, hay un video de esta publicación)

En algunos momentos, vivir es realmente difícil. A veces nos duele y nos llena de pesimismo lo que sucede a nuestro alrededor; en ocasiones, emprendemos con mucho entusiasmo un proyecto y después nos desanimamos. 

¿Qué situaciones perjudiciales hay en tu vida?, ¿Qué haces cuando las cosas no van como quieres?, ¿Cómo puedes agigantarte? 

Aunque hay muchas formas de vivir, cinco ejercicios pueden ayudarnos a vivir plenamente: 

Ejercicio 1 - Luchar por nuestra mejora personal 


En el día a día de nuestros estudios, trabajo, vida familiar o de las relaciones con los demás, hay situaciones que debemos cambiar y aspectos que debemos mejorar; luchemos por cumplir con nuestros propósitos de cambio y de hacernos mejores. 

Ejercicio 2 - Resistir las influencias nocivas 


No nos dejemos vencer por el alcohol, las drogas, los estimulantes, las malas amistades, la contaminación, la delincuencia y la corrupción; mantengamos alerta ante los riesgos y cumplamos cada día el reto de mejorar en algo. 



Ejercicio 3 - Soportar las molestias 

La sed, el hambre, el sueño, el cansancio, el dolor de cabeza, un resfriado, los chismes, la envidia, la frustración, los errores, el estrés y las mañas de los demás, no son invencibles. Resolvamos o aceptemos estas molestias, con serenidad y optimismo. 

Ejercicio 4 - Vencer las dificultades 


Reconozcamos hasta dónde llegan nuestros círculos de control y de influencia, para que no nos desgastemos con lo que está por fuera de ellos; distingamos entre lo que podemos cambiar y lo que no, de manera que seamos tremendamente efectivos y no desperdiciemos nuestra energía. 

Ejercicio 5 - Perseguir tus metas y afrontar retos 


En el camino de nuestra mejora y de las personas que amamos, tracemos metas y resolvamos los desafíos que surjan, con decisión y valentía; que nada se nos haga demasiado grande porque los trechos largos se resuelven paso a paso. 

Estos cinco ejercicios se integran en la virtud de la Fortaleza y nos ayudan a vivir. 



Nuestra plenitud y felicidad requieren una presencia alerta y consciente, pero mucho más que esto, reclaman nuestra capacidad de actuar con Fortaleza y no amilanarnos ante las dificultades. 

¡Así es más rico y provechoso vivir! 

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