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sábado, 2 de enero de 2021

La sabiduría humana

Lo más valioso para nuestra vida. 



¿Qué personas sabias hay en tu vida?, ¿cómo aprovechas su sabiduría?, ¿cómo cultivas tu sabiduría?

Las personas alimentamos nuestra inteligencia con el conocimiento útil para comprendernos, comprender a los demás y comprender el mundo en el que existimos. 

Pero podríamos preguntar si la información creciente realmente se está traduciendo en conocimiento que nos ayude a ser más inteligentes y tener más sabiduría para vivir. 


En esta publicación vamos a intentar una aproximación a la sabiduría. 


Modo inteligente de decidir y actuar


La palabra “sabiduría” viene del verbo «saber» y éste del latín «sapere» que significa tanto tener buen gusto como tener conocimiento o inteligencia (La Casa de la Ética). Hace 2500 años, la sabiduría delimitó la actividad de los filósofos, entendiendo la filosofía como “amor, gusto, por la sabiduría”. 

La sabiduría es un modo inteligente de actuar, distinto de otros modos de inteligencia humana y muy diferente de la inteligencia artificial.

Como la sabiduría es un modo inteligente de actuar, lo que dijimos en una publicación anterior sobre la inteligencia humana, también aplica a la sabiduría:

Es una capacidad general que integra nuestras habilidades biológicas, cognitivas, emocionales, conductuales y sociales para adaptarnos mejor en nuestro entorno natural y social.

Sin embargo, hay algunas características particulares que permiten reconocer la sabiduría de otros modos de inteligencia humana.

Desde diferentes perspectivas


En una revisión bibliográfica hecha por Meeks y Jeste (2009) y completada por Bangen, Meeks y Jeste (2013) los elementos más frecuentes en las definiciones de sabiduría fueron: 
  • Toma de decisiones sociales y conocimiento pragmático de la vida 
  • Actitudes y comportamientos prosociales 
  • Reflexión y autocomprensión 
  • Reconocimiento y tratamiento eficaz de la incertidumbre y la ambigüedad 
  • Homeostasis emocional 
  • Relativismo social de los valores y tolerancia 
  • Apertura a nuevas experiencias 
  • Espiritualidad 
  • Sentido del humor 
Estos elementos también pueden ser interpretados como diferentes perspectivas en este modo inteligente de actuar que llamamos sabiduría.
 

Enfocado en lo más valioso para nuestra vida



La integración de múltiples perspectivas, impulsa la coherencia de la conducta personal y social con el conocimiento, es decir, la coherencia de “lo que se hace” con “lo que se dice”. 

Esta coherencia se manifiesta como una virtud, es decir, como un "hábito operativo bueno" de estar siempre orientado a lo que es valioso para uno mismo y los demás. 

Maxwell (2007) señala que la sabiduría consiste en crear valor (lo deseable, lo valioso), real o potencial, en las diferentes circunstancias de la vida, para uno mismo y para los demás. 

También puede afirmarse que la sabiduría utiliza el conocimiento y el “entendimiento de manera positiva, para favorecer el bienestar propio y el de los demás” (La Casa de la Ética). 


En resumen, la sabiduría es:
  1. Un modo inteligente de decidir y actuar,  caracterizado por
  2. La integración de múltiples perspectivas y
  3. La focalización en lo verdaderamente valioso para nosotros mismos y los demás,
  4. En condiciones de incertidumbre o ambigüedad

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Reconocimiento: una "definición de trabajo" acerca de la sabiduría ha sido útil para organizar las ideas de varios autores acerca de la sabiduría humana y está disponible en https://evidencebasedwisdom.com

martes, 13 de marzo de 2018

Haz lo que quieras, pero… ¿Sabes qué quieres?

Tres preguntas para saber lo que quieres. 


Saber lo que quieres es muy importante en tu proyecto de vida; puedes descubrirlo con tres preguntas que se basan en tus deseos y tu experiencia. 


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El domingo fui a un centro comercial; no iba de shopping sino a dar un corto paseo. En mi recorrido y en menos de tres minutos pensé “Quiero tomar un café”, “No, más bien quiero un helado”, “Tal vez mejor, me tomó un café y un rollo de canela”. Terminé tomando una soda sin azúcar. 

¿Qué quería en realidad? Disfrutar una bebida, calmar la sed y descansar un momento; lo pienso ahora, pero no estoy seguro de que en ese momento lo supiera. 

Simplemente, caminé por el centro comercial hasta que supe lo que quería y donde lo quería. Fue como un breve proceso de ensayo y error. 

¿Sabes qué quieres?, ¿Por qué es importante saber lo que quieres?, ¿Cómo puedes saber lo que quieres? 

En la vida puedes creer que quieres algo pero cuando estás cerca, cuando lo obtienes o cuando lo piensas, te das cuenta que no es eso lo que verdaderamente quieres. 

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Es importante que sepas lo que quieres 


Es importante para satisfacer tus necesidades psicológicas básicas: 

Autonomía: ejercer tu libertad de ir en la dirección que quieres. 

Competencia: desarrollar capacidades para hacer lo que quieres. 

Relación: conectarte con las personas que quieres. 

Lo que quieres es un asunto muy importante en tu vida y saberlo puede hacer la diferencia entre vivir bien y sufrir. 

Tres preguntas 


Hay muchos caminos para hacerlo; ninguno te garantiza una certeza absoluto, pero sí te pueden ayudar a ser más consciente de lo que quieres en tu vida. 

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Por ejemplo, hoy te cuento tres preguntas que propone el filósofo alemán Peter Baumann: 

1. ¿Cuáles deseos tienes? 

2. ¿En qué medida lo deseas? 

3. ¿Qué tanto te satisface su realización? 

La tercera pregunta solo puede ser contestada con la experiencia; necesitas actuar para tener mayor seguridad en lo que quieres. 

En los momentos más importantes de tu vida, hazte estas tres preguntas para saber lo que quieres. 

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Cuando tengas respuestas a la pregunta “¿Qué quiero?”, vive TU proyecto, así cambies de parecer más adelante. 

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viernes, 12 de enero de 2018

Autocontrol para controlar tu vida

Que la mayoría no aplaste ni acabe con tus sueños.



Es necesario que tomes el control de tu vida porque las ideas, los miedos, las preferencias o los comportamientos de la mayoría pueden arrastrarte y pisotear tus proyectos.


¿Cómo tomas conciencia de tus acciones?, ¿Cómo te haces dueño de tu individualidad?, ¿Cómo tomas el control de tu vida?

De muchas estampidas que han terminado en tragedia, estas son algunas recientes: 

  • Turín: 1.500 heridos durante una transmisión de un partido del Juventus
  • Argentina: 2 muertos y varios heridos durante un concierto
  • India: 10 muertos durante un funeral
  • Marruecos: 15 muertos durante el reparto de ayuda humanitaria
  • Venezuela: una mujer muerta en el metro de Caracas
  • Egipto: 20 muertos por un partido de fútbol
  • Arabia Saudita: 4.173 muertos en una peregrinación 
Un evento cualquiera asusta a algunos, corren, empujan, buscan una salida, el pánico se contagia, nadie sabe lo que está pasando, la muchedumbre pierde el control, los más fuertes o ágiles en su huida pisotean a los caídos que mueren aplastados, mueren asfixiados... Al final, dolor y llanto por una tragedia irracional.

Así como puede suceder con las grandes multitudes, nos puede pasar en nuestra vida personal.

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Toma el control de tu vida, no dejes que rumores, miedos, advertencias infundadas, avalanchas emocionales de algunos, te arrastren, te tumben y te conviertan en víctima.

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Tú tomas el control de tu vida cuando te haces dueño de tu día a día:
  1. Tomas conciencia de tus valores y preferencias.
  2. Te responsabilizas de tus decisiones, acciones y relaciones.
  3. Cumples con tus deberes y compromisos.
  4. Actúas de acuerdo con tu conciencia y lo que quieres.
  5. Avanzas en pos de tus planes y proyectos.
  6. Respondes a las exigencias de la vida cotidiana.
  7. Acoges los imprevistos o los sucesos inesperados. 
  8. Fluyes serenamente sin oponerte a lo irremediable.
  9. Usas tu sabiduría para actuar con tu criterio y no el de los demás.
  10. Afirmas y defiendes tu punto de vista.
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Hoy, ¡Actúa a conciencia!, aunque sea sólo por hoy...

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martes, 14 de noviembre de 2017

¿Cuántos perros salen de la caja?

Sabiduría: “No he visto cuál ha salido de la caja y cuál no.”



La sabiduría es una condición humana que poco tiene que ver con los estudios o con la edad; está enraizada en la esencia del ser humano y se manifiesta cuando hay transparencia y autenticidad.

¿Cuál es la persona sabia que más recuerdas o aprecias?, ¿En cuáles momentos has actuado con sabiduría?, ¿Cómo puedes fortalecer tu sabiduría?

Si te hablan de un hombre sabio, tal vez pienses en un anciano de larga barba. Si te hablan de una sabia mujer, es posible que imagines a una abuelita, a una maestra con muchos años de experiencia o a una madre bondadosa.


¿Imaginas a una niña o un niño cuando te hablan de sabiduría?


A veces los niños nos sorprenden con sus respuestas inocentes, intuitivas, simples y de gran profundidad.

De hecho, todos sabemos que la sabiduría no es exclusiva de quienes han vivido muchos años ni de quienes han estudiado mucho.

Intuimos que la verdadera sabiduría viene de adentro, muy dentro, de nosotros mismos.

Por ejemplo, mira la sabia respuesta de una niña que fue publicada en Twitter por la mamá de su amiguita del colegio:

Sabiduría, proyecto de vida, serenidad, valentía, cambiar


¿Qué es la sabiduría?


El Diccionario de la Real Academia Española indica que es el “Grado más alto del conocimiento” y agrega que también se refiere a la “Conducta prudente en la vida o en los negocios”. Sin embargo, esta definición parece no agotar el más genuino significado de sabiduría.

Siempre me ha gustado una oración atribuida al teólogo, filósofo y escritor estadounidense Reinhold Niebuhr, que dice así:

Sabiduría, proyecto de vida, serenidad, valentía, cambiar, oración


Aunque la tercera línea es la que menciona la palabra sabiduría, yo creo que el conjunto es lo que hace sabia esta oración y hará sabio al que la viva.

La verdadera sabiduría es:
  • Valentía, audacia y creatividad.
  • Crítica constructiva, mejora y capacidad de cambio.
  • Serenidad, paciencia, realismo y aceptación.
  • Perspectiva, estrategia, sensatez.
Tal vez muchas palabras para describir uno los bienes más preciados de nuestro humanidad: la sabiduría…, tan lejos de nosotros y tan cerca del niño que fuimos, somos y seremos.

Atrévete a vivir tu propia sabiduría, siempre ha estado en ti y la única condición para que pueda expresarse libremente es que tú no te compares, no intentes repetir simplemente lo que dicen los otros, no te ates a tus propias verdades… 

La sabiduría también tiene que ver con:
  • Autenticidad y apertura mental.

Un proyecto de vida es, en realidad, una invitación a vivir la sabiduría que te hace único o única... Porque hay muchas maneras de expresar tu sabiduría.

Por eso, ¡vive TU proyecto!

¿Qué pasaría en tu vida si te decidieras a expresar y vivir tu sabiduría interior?

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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Una poderosa herramienta llamada pensamiento


Siete momentos en los que no se vale pensar


El pensamiento es una potente herramienta para vivir tu proyecto de vida y tu felicidad; sin embargo, sospechar del pensamiento propio o ajeno y aprender a dejar de pensar tanto en 7 momentos, o cuando sea necesario, puede hacerte más feliz.


¿Cómo cultivas tu capacidad para pensar mejor?, ¿Qué haces para trascender tu propio pensamiento?, ¿Cuáles son tus pensamientos que te llenan de positivismo?, ¿Cómo te haces daño con tus propios pensamientos?

Es importante tu pensamiento


“Piense antes de hablar”, “Piénselo, no me conteste ahora”, “Sólo le digo eso…, piénselo”, son expresiones que escuchas con frecuencia en tu relación con familiares, amigos o conocidos.

Estas frases reflejan la importancia que le damos al pensamiento, en nuestra vida cotidiana; podría decirse que la gran mayoría de nosotros reconoce el valor del pensamiento para la convivencia y las decisiones correctas.

De hecho, en la cultura occidental, desde muy temprano, se definió al ser humano por su racionalidad, es decir, por su capacidad para pensar.

No obstante, es curioso que cuando hablamos de pensadores famosos, la mayoría se refiere a Sócrates, Platón y Aristóteles. Muy pocos, identifican los miles de pensadores que han sucedido a los clásicos y, pareciera, que el oficio de pensar hace parte de la historia pero no del presente. 

¿Qué es el pensamiento?


El pensamiento puede definirse de tres maneras: como capacidad, como actividad o como producto de la mente. 

  • Pensamiento como capacidad: es disponer del talento o tener la cualidad de poder pensar bien.
  • Pensamiento como actividad: realizar algunas de las operaciones mentales tales como recordar, reflexionar, analizar, comprender, imaginar, proyectar, intenciones, etc.
  • Pensamiento como producto: el conjunto de ideas, conceptos o frases que se producen con las actividades del pensamiento.

En resumen, el pensamiento es tremendamente poderoso, porque es el núcleo de muchas de las actividades humanas y ha sido el motor de gran parte de nuestra producción intelectual y cultural.

¿Para qué sirve el pensamiento?


Desde el punto de vista de nuestro proyecto de vida y de la búsqueda constante de la felicidad, el pensamiento, el pensar, nos sirve para:

  • Sabiduría: capturar nuestra percepción de lo que nos ocurre o lo que vivimos y convertirlo en experiencia de vida, con su componente de aprendizaje y sabiduría.
  • Autonomía: tomar distancia de lo que nos ocurre o de lo que hacemos; nos sirve para tener independencia de las personas o de las circunstancias que nos rodean.
  • Realización: preparar nuestra ruta o las actividades y recursos que necesitamos para salir adelante con nuestros proyectos personales.
  • Integridad: tomar decisiones que sean coherentes con nuestros valores y criterios, así como para muchos otros propósitos.
    Sabiduría, autonomía, realización e Integridad son los beneficios de pensar

En fin, el pensamiento es una valiosa herramienta para diseñar y vivir nuestro propio proyecto de vida. 


El pensamiento no lo es todo


Sin embargo, ten en cuenta que el pensamiento no es la realidad. Por eso, nunca me cansaré de decirte: ¡Vive tu proyecto de vida! Que no se quede en pensamiento.

Igualmente, te sugiero tener cuidado con aceptar incondicionalmente los pensamientos de los demás porque no son tus pensamientos, pueden tener intereses encubiertos que tú no conozcas y porque no son la realidad.

Aún más, cuídate de confiar demasiado en tus propios pensamientos porque muchas veces involucran distorsiones, filtros o interpretaciones que hacemos de la realidad.

Una persona inteligente, se acostumbra a sospechar o, por lo menos, a no confiar demasiado en todo lo que se le va ocurriendo o le van diciendo; por ejemplo, se ha comprobado que nuestros recuerdos son frecuentemente distorsionados y que la percepción de lo real, a veces, resulta remplazada por las ideologías y la propaganda.

Piensa para tu bien


Muchos de los grandes pensadores del pasado, pero también de esta época contemporánea, nos han enseñado a pensar en su justa medida, es decir, pensar cuando hay que hacerlo y suspender el pensamiento cuando es apropiado. 

Incluso, hemos aprendido que el silencio, la presencia consciente, la reflexión, la meditación y la oración, son costumbres valiosas para desarrollar el potencial de nuestro pensamiento sin pensar demasiado.

¿Cuándo conviene suspender el pensamiento?


Te recuerdo: no dejes que mis pensamientos sean tu verdad sin, antes, haber reflexionado sobre ellos. Ahora bien, me parece que hay momentos en que es mejor no pensar… demasiado:
  1. Comprender: cuando dialogas con alguien y esa persona está hablando; por favor, escúchala sin estar pensando en que vas a decirle, cómo vas a refutar lo que dice, etc.
  2. Aprender: cuando escuchas un experto en un tema en el que tú no eres experto; ten mente abierta, comprende lo que dice y sigue el hilo de su explicación.
  3. Orientarte: cuando te habla una persona que te ama y quiere aconsejarte; descubre una forma distinta de ver las cosas y de percibir tus actuaciones y ya, más adelante, podrás pensar al respecto.
  4. Gozar: cuando estás viviendo algo verdaderamente bueno o cuando estás disfrutando uno de esos regalos asombrosos de la naturaleza o la generosidad de tu prójimo; ábrete a recibir el regalo de la vida y goza ese precioso momento… sin tener que pensar.
  5. Apasionarte: cuando estás entusiasmado, inspirado o muy motivado; disfruta la energía en acción y entrégate completamente a la tarea que disfrutas.
  6. Cuidarte: cuando estás realizando una actividad muy riesgosa; concéntrate en tu cuerpo, en tus movimientos, en las circunstancias que te rodean, en tus reacciones. No te distraigas pensando.
  7. Fortalecerte: cuando te invade la inseguridad, la angustia, la ansiedad, el dolor, el estrés o la tristeza, como resultado de pensamientos que aceptas y consientes; en estos casos, desecha esa carga negativa de pensamientos, sonríele a la vida y toma medidas para llenarte de poder interior.
    Comprender, aprender, orientarte, gozar, apasionarte, cuidarte, fortalecerte sin pensar tanto

En conclusión:

  • Elige adueñarte de tu pensamiento
  • Cuida lo que aceptas poner en tu cabeza
  • Toma distancia crítica de tus propios pensamientos y de los ajenos 
  • Siempre cultiva tu maravillosa capacidad para pensar y para dejar de pensar, cuando sea necesario.

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